Presentación

La salud pública es la rama de la medicina cuyo principal interés es la salud desde una perspectiva colectiva. Los campos de acción de la salud pública son la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y la prolongación de la vida mediante el esfuerzo organizado de la sociedad. 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha definido las funciones esenciales de la salud pública y las ha reconocido como críticas para la práctica en los países de América. 

En México se observan rasgos de una transición epidemiológica de modelo tardío característico de los países en desarrollo, con una reducción en las tasas de mortalidad infantil y general; un incremento de la esperanza de vida y; una reducción de las tasas de natalidad y de fecundidad. Estos cambios son producto de medidas sanitarias con efectos sobre la reducción de las infecciones como causas de mortalidad y morbilidad que se han registrado durante el siglo XX y cuyas principales razones son:

  1. Mejora del estado de nutrición;
  2. Incremento de los servicios de agua potable y drenaje;
  3. Aumento de la escolaridad;
  4. Avance en el control sanitario de alimentos y bebidas;
  5. Campañas nacionales de vacunación;
  6. Acceso de la población rural dispersa a servicios de primer nivel de atención; 
  7. Cobertura de la Seguridad Social a más del 50% de la población
  8. Incremento de los seguros médicos privados;
  9. Aumento de la inversión pública en salud (edificios, personal, insumos), y 
  10. Mejor calidad de la asistencia médica.

No obstante estos cambios positivos en las últimas décadas, las condiciones de pobreza y desigualdad que imperan en nuestro país, hacen que casi la mitad de sus habitantes se encuentre por debajo del umbral de la pobreza, con ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades básicas en el orden de alimentación, salud, educación, vivienda, vestido o transporte público. Por otro lado, se ha observado un incremento alarmante en las enfermedades por exceso alimentario como son el sobrepeso y la obesidad, donde la intervención social organizada no ha sido suficiente para frenar el incremento en estos problemas ocurrido durante las últimas tres décadas.

Finalmente, la globalización nos expone más que nunca antes en la historia a los riesgos que implica la propagación rápida de enfermedades contagiosas, ejemplo de ello son la influenza H1N1, el VIH/SIDA y el ébola por citar solo algunos ejemplos que representan problemas de orden mundial de los últimos tiempos.

En estas condiciones, las política de salud pública son esenciales para garantizar la salud global, y la formación de los recursos humanos deberá tomar en cuenta esta perspectiva en los procesos curriculares.